Playlist 11 November 2012 + Entrevista de Semblanza


1.- Nadja  –  Dagdrom

2.- Crystal Castles  –  III

3.- Godspeed You! Black Emperor  –  Allelujah! Don’t Bend! Ascend!

4.- Manual  –  Awash

5.- Antibalas Afrobeat Orchestra  –  Antibalas

6.- Merzbow  –  Merzbeat

7.- Boards of Canada  –  Geogaddi

8.- Klaus Schulze  –  Timewind

9.- Egg  –  The Polite Force

10.- Maeror Tri  –  The Beauty Of Sadness

 

Entrevista de Semblanza

La literatura en un hot cake

“Hola mi buen Rodrigo… Díaz de Vivar, el Cid Campeador ¿Qué va a querer? ¿No me digas que no te gusta leer?”

Son las 12 de la tarde. Don Rogelio González realiza los últimos trabajos de limpieza. Empieza a contar anécdotas mientras la masa burbujea en la plancha. Sus primeros clientes, una pareja de 18 y 19 años. Los adolescentes ríen con las bromas cachondas de Rogelio. Por un momento dudo de su oficio. “Para ti un muchacho musculoso ¿con paquete grande o con paquete promedio?”, dice éste a ella. “Para ti una bailarina con piernas abiertas ¿te late?”. Me ve a mí y sabe que va ser ese encuentro más que una simple venta de hot cake.

-¿Lo puedo entrevistar?

-¿Con que fin, sabe lo que está haciendo y para qué? Se me hace que eres un espía de la Secretaría de Hacienda.

La historia empieza un 6 de noviembre de 1980 justo en el corazón de Coyoacán. Para ser exactos en las calles de Higuera y Caballo Calco en la colonia Del Carmen justo al lado de la cantina La Guadalupana. El origen de este folclórico oficio no yace en el dibujo y pintura como muchos piensan, es el resultado de algo más esencial que esto: aprender a leer y escribir.

¿Cómo inicio en este oficio, Don Rogelio?

Mira Rodrigo, antes de hacer algo debes preguntarte cómo lo vas a hacer. Si vas a ser un profesionista, pintor, periodista o cocinero debes poner atención. Mi madre se dedicaba a vender hot cakes desde que era niño. Me enseñó el oficio de los panecillos. Siempre recordaré el sabor de sus hot cakes derritiéndose en mi boca, con cajeta, chocolate o lechera. En mis tiempos era un lujo conseguir miel de maple. Yo era un burro en la escuela. Siempre me costó trabajo aprender a escribir y a leer. Un día, mi madre me enseñaba a crear la masa y cocinar hot cakes, pero por razones extrañas –Dios o mi cerebro–, se me ocurrió escribir en el sartén: El gato se escapó, miau, el gato se escapó miau… una y otra vez. En mis tiempos, para poder escribir, debías hacer muchas planas en tu cuaderno. Yo lo hacía en la cocina: el sartén fue mi cuaderno, el cucharón, mi lápiz.

De ahí el gusto de Don Rogelio por la lectura y la innovación en sus creaciones comestibles. “Mira Rodrigo en esta vida hay que leer cuatro libros fundamentales: La Ilíada y La Odisea, La Biblia y El Quijote de la Mancha y El Cantar del Mío Cid. Si no los has leído, ¡no seas burro y léelos ya! Cuando vuelvas a regresar aquí me tienes que decir cuál es la gran proeza del Mio Cid, eh. Leer es para sabios no importa si quieres vivir con pura experiencia o vivir aprendiendo de la razón. Lee mucho.”

Don Rogelio me comenta que primero fueron frases, después, figuras geométricas y en la actualidad caricaturas que van desde lo más fácil hasta la improvisación. “Hice al principio estrellas, flores y círculos, posteriormente, animales”. Nunca puedes decir no a un dibujo que muestra un niño. Justo en este momento me pregunta cuál hot cake me va a preparar, miro los diversos moldes y observo a John Lennon y su famoso rostro del album “Imagine”. Quiero a John Lennon, por favor. Este oficio me reformó como persona y me educó. Ahora mis hijos y nietos son más talentosos creando nuevos dibujos siempre con dos cosas en la cabeza: compartir la felicidad y valorar el trabajo.

Tuve que preguntárselo, ¿cómo fue el origen de su pequeño negocio? ¿Qué paso en la crisis económica de 1994?

El negocio fue resultado de un problema económico en los años ochenta, la venta de comida en las calles fue suspendida por diversas razones. En los tiempos de Miguel de la Madrid, México empieza a sufrir un cambió social que transforma la realidad de las familias como de sus costumbres. “Nos corrieron de la calle, ya no podíamos vender en el centro de Coyoacán. “La delegación nos dijo que habría `tambo´ si seguíamos en la calle”.

Con el oficio de los hot cakes, Don Rogelio empezó a organizarse con los diversos negocios alrededor hasta que llegó un día crucial.

“Poco tiempo después, la delegación Coyoacán tuvo un problema de propiedad justo aquí; una familia española- los Echenique- tenían este predio, de repente, la delegación los amenazó con quitarles esa tierra. ´La usan o la venden´, dijeron. En ese tiempo todos los exiliados de la calle juntamos nuestros ahorros y compramos el pedazo de tierra. Los socios éramos puras mujeres y yo. Los locales aquí son: dos de quesadillas, uno de elotes, dos de pozole, uno de tostadas, uno de jugos con licuados y por último este. Aquí se le estima y da prioridad a la mujer. Tengo una filosofía con las mujeres, en el buen sentido, creo que ellas son maravillosas y hermosas. En un negocio de comida es difícil perderle, pero es una chinga. Cuando fue la devaluación del peso, todos nosotros ya teníamos nuestro lugar. Sí nos afecto, pero no llegamos a la bancarrota, además de que la delegación nos protegió demasiado.”

El secreto del hot cake

¿Cómo se hace el mejor hot cake?

Rodrigo que no has aprendido nada, no hay hot cake perfecto. Si lo quieres llamar así es, probablemente, la experiencia; ésta es el ingrediente secreto. Un día llego al negocio un español con su familia, ahí me ves haciendo los hot cakes que piden. Resulta que el español era chef y me dijo cómo hacerlos, lo hizo con un tono de inferioridad como si yo fuera un ignorante. Yo lo miré y le dije que el señor de los hot cakes soy yo; si no le parecía pues que se fuera. Sí, literal. El se calló y observó, y al final, su familia no se quejó de mis hot cakes. Así es este negocio Rodrigo, siempre tienes que improvisar, llegaran buenos clientes como malos. Aquí no se puede discutir ni pelear, los niños como las mujeres nos preocupan; es absurdo vender infancias cubiertas de chispas de chocolate mientras uno se pelea con los padres de estos.

Por otra parte, las crónicas e historias de Don Rogelio son en realidad su ingrediente que atrapa a la clientela en su pequeño castillo.

La preparación de un hot cake es sencilla Rodrigo, se necesitan huevos… leche, harina de trigo, bicarbonato, sal, y buen humor. A veces la mezcla sabe amarga, salada o dulce. Siempre para equilibrar sus sabor debes utilizar harina de trigo ¿Hay alguna una marca preferida? No, no la hay, puede ser la que sea, Aunt Jemima, Gamesa, Tres Estrellas, D´meals. Recuerda Rodrigo siempre que te quede insípida o pasada la mezcla, ésta se repara agregando solamente harina de trigo. ¿Entendiste?

Rodrigo, la historia de los panes caricaturescos es una mezcla de amor, trabajo y ganas de vivir. Había una vez una niña llamada Bárbara que siempre hacía berrinche para que le compraran un hot cake de osito; era rebelde y muy inteligente, parecía que sus padres odiaban este lugar. Puede ser. Pero ella siempre les sacaba dinero y cuando venían al mercado compraba su hot cake. Pasaron unos 12 o 15 años y alguien me contrato para una fiesta infantil. Se acordó la cita, el lugar y el pago, fui al lugar y adivina quién me abrazó. ¿Bárbara? Así es. Lo mejor no fue saludarla y reencontrarme con ella- bueno sí-, pero ver a sus padres ahí con jeta fue lo mejor. Creo que les sigo cayendo mal ¿qué le pasa a la gente? (risas).

Así, la familia González De Hita se dedica a un oficio único, la improvisación como la identidad entre ellos son los cimientos para que el castillo no caiga.

Experiencia, amor a la familia y trabajo son las tres premisas para que nosotros seamos unos consumidores satisfechos. “No se trata de ganar un mercado, simplemente que mis hijos y nietos sepan qué es ganarse el dinero. Dos de mis nietos ya terminaron su carrera (arquitectura y administración de empresas), pero los fines de semana vienen y le trabajan duro”.

Después de unas “quecas”,, vayan al castillo De Hita. Al llegar al castillo de sabores, degustamos una Mosca de Lewis Tronheim, una rana René, un Angry Bird, un músico de Liverpool o un “striper”. Siempre habrá un hot cake para niños, niñas, adolescentes, hombres, mujeres y abuelos, sabiendo que no se come un hot cake sino un recuerdo endulzado con miel de maple, cajeta o mermelada.

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