Playlist 26 June 2012


1.- Rush  –  Clockwork Angels

2.- Necro Deathmort  –  The Colonial Script

3.- SOEN  –  Cognitive

4.- Datassette  –  People Withouth Mouths

5.- Wire  –  Pink Flag

6.- LFO  –  Frequencies / Advance

7.- Actress  –  R.I.P. / Splazsh

8.- Opeth  –  Ghost Reveries

9.- Gas  –  Pop

10.- Aphex Twin  –  Classics

11.- Scorn  –  Yozza

12.- Duke Ellington & John Coltrane  –  Duke Ellington & John Coltrane (1963)

13.- Hans Zimmer  –  “Inception” OST (2010)

 

Ensayo Académico

 

Mesura y Desmesura en la modernidad líquida

La finalidad de este escrito es tratar de comprender la modernidad en redes y la dominación que existe en pleno siglo XXI. Los problemas en los que se encuentra la civilización se justifican o se prevén en nombre de la historia, ¿es necesario? Para Zygmunt Bauman, la humanidad actual es una red liquida[1]. Una metáfora que indica la modernidad cambiante e inestable en la época contemporánea cuya humanidad prácticamente debe diferenciar la libertad; una objetiva y otra subjetiva, a partir de allí, analizar si el poder ha rebasado las capacidades humanas o si el poder actual domina por completo. Del mismo modo, las ideas de Bauman son razonadas a lo largo de su obra, tomando en cuenta dos obras literarias que cambiaron la percepción de la dominación y poder en el mundo; primero,  Aldous Huxley – Un Mundo Feliz (1932) y segundo George Orwell – 1984 (1948).

Las obras distópicas sobre el futuro de la humanidad antes mencionadas son ideas de un contexto: Las guerras y revoluciones en el siglo XX. El concepto de justicia, libertad, paz, poder y dominación se manejan en el lenguaje diariamente; son necesarias en una modernidad líquida, sin embargo, el pensamiento del hombre contemporáneo y sus extremos (racionalismo justificado, neoliberalismo tecnológico) han puesto en duda si somos totalmente dominados o todavía existe una realidad que puede acotar el poder, la libertad y la justicia. Pero esta reflexión está en función de variables que hacen posible la idea de una modernidad fluida y catalizadora.

Es por eso que el propósito de este ensayo es cuestionar el cómo reflexionar sobre la modernidad líquida y, probablemente, llevarla a un límite para evitar la dominación total y el destino catatónico de la sociedad. Las novelas distópicas sobre el futuro de la sociedad cada día son más analizadas y reflexionadas; el ser humano como ser social está desapareciendo, por el contrario, se crean nuevas relaciones que coexisten (de ciudadanos transformándose en individuos), contribuyendo a una cierta red para salvarse de la propia supremacía global. El siglo XXI es veloz y exige una explicación sobre la obsesión y la indiferencia.

A finales de 1998 fue lanzada a la cultura occidental el largometraje de ciencia ficción Matrix[2] con una trama que, en un principio, no impacto a las multitudes a finales del siglo XX; sin embargo, los intelectuales de aquella época se sorprendieron por esa “ciencia” ficción que iba más allá de los efectos especiales. La trama es confusa pero profunda: el control de la humanidad por medio del poder de la tecnología y la inteligencia artificial La concepción de poder desde el punto de vista de Michel Foucault: “El poder es el poder concreto que todo individuo detenta y que cede, parcial o totalmente, para contribuir a la constitución de un poder político o de una soberanía[3], en otras palabras, es una relación entre dos entes que disputan intereses en común; si no existe al menos dos entes no puede haber poder depende de la capacidad de relación. Si tomamos en cuenta lo dicho por Foucault entonces  podemos descifrar las metáforas en Matrix sobre la incubación de seres humanos como pilas o, mejor aún, el centro de Incubación y Acondicionamiento de la Central de Londres sobre la producción controlada de seres humanos que nos presenta Aldous Huxley ; los óvulos que son fecundados en masa, la distribución de éstos en ciertas incubadoras que posteriormente serán redes de individuos cuya existencia explica un mutualismo social entre quienes ejecutan el poder y de quienes lo padecen. ¿Estamos alejándonos de la dominación con la tecnología? El pensamiento científico y racional fue una de las causas de la barbarie en  la mitad del siglo XX, pero ahora ¿estamos exentos? Las nuevas formas de investigación científica, la genética y sus experimentos (Clonación, proyecto del Genoma Humano, la robótica) nos acercan día a día a un destino  de dominación.

El desarrollo del pensamiento científico y de la información dio  sus “frutos” en el sistema económico-político llamado capitalismo. Citando a Bauman sobre uno de los rasgos principales de capitalismo:

“El ‘orden’ significa monotonía, regularidad, repetición, y predecibilidad; llamamos ‘ordenado’ a un entorno cuando se considera que algunos acontecimientos  tienen más posibilidad de ocurrir que sus contrarios,  y cuando otros acontecimientos  no tienen casi posibilidad de producirse o son directamente descartados. Esto implica que alguien, desde alguna parte, (un Ser supremo, impersonal o personal) debe manipular las posibilidades y cargar los datos, ocupándose de que  los acontecimientos no se produzcan azarosamente.[4]

Es el orden Baumaniano el que forma una tesis sobre el capitalismo funcional; la idea consumismo, por ejemplo, en Estados Unidos de América crea un orden que conforma una serie de reglas y habitus[5] (de cierta fracción social); controla, organiza, y ejecuta el poder a ciertas redes de individuos. Las ideas dominantes se colocan  en los medios de comunicación por las clases dominantes, en este caso, las élites económicas de cualquier división (tecnológica, alimenticia, de entretenimiento) para que compren su producto. Podemos explicar los fenómenos de compra de las clases medias  con la idea del “producto de moda” creando  “manadas humanas” esperando a que abran las puertas de los centros comerciales para efectuar el consumismo.

Del mismo modo, el orden, desde el punto de vista Baumaniano (y con una reflexión sobre 1984), puede explicarse con (cito): “toda acción que supusiera cierta propensión a la soledad, aunque sólo fuera para dar un paseo; sería peligroso. Existe una palabra para nombrar esa anomalía en neolengua: vida propia, individualismo.”[6] La creencia de cumplir el orden establecido en nombre de algo en medio de una realidad aparentemente “bella” es realmente de dominación, miedo y desesperanza, empero, la autoconciencia de estar solo con miedo es la esperanza y la lucha en un régimen totalitario. El capitalismo en su radicalización actual crea sus redes al impulsar la tecnología y los medios de comunicación masiva. Están en una dialéctica con los individuos: ejercer la vigilancia, la sublevación y detentar el poder; pero en un mundo con nuevas formas de comunicación en red, (auto comunicación de masas[7]), los individuos pueden hacer uso de la libertad[8] de las redes sociales para coordinarse y rebelarse en contra del  propio sistema. En el mundo actual se sobrevive así, es el caso de los “Indignados” (redes de individuos en protesta buscando mejores condiciones favorables para vivir, incluyendo la alimentación y el trabajo) en todo el territorio occidental. Asimismo, el capitalismo actual se acerca a los extremos político-fascista que plantean, Theodor Adorno y Max Horkheimer, en Dialéctica de la Ilustración nos mencionan: “La industria cultural es “lugar a un caos cultural, se ve diariamente desmentida por los hechos”.[9]

La industrialización cultural en la modernidad liquida se hace presente en la vida cotidiana. La escuela de Frankfurt lo llama industria cultural. También Manuel Castells trata de explicarnos que el poder ya está en red  y éste se encuentras en las comunicaciones de masas.  Multitudes un término que, siempre ha estado en la historia. El cine, la radio y la prensa son los medios de comunicación masivos que piden ser democratizados por las redes independientes que padecen del poder y la dominación; democratizados porque en la actualidad el capitalismo marca su forma de gobierno conveniente de su élite dominante, entonces la constitución del público favorece a la industria cultura al aceptar las reglas de la clase dominante. Foucault lo decía en Microfísica del poder: “hay una ideología en el proletariado que es una ideología burguesa y retoma por su cuenta los valores burgueses, la oposición entre moral e inmoral, justo e injusto, honrado y deshonesto etc.[10] Es por ejemplo la dominación que existe al prohibir las adicciones en el mundo. En Un Mundo Feliz y 1984 las masas se encuentran en una sociedad que está en confusión sobre qué es libertad; en la primera se haya el malestar del soma que no se prohíbe pero se inculta en Lenina y otros “zombis” en el Estado mundial. El control pasa de algo material a un control ideológico (necesidad de consumo); sin embargo, por el contrario, en la segunda se plantea la idea de prohibir haciendo creer que los medios masivos de comunicación son verosímiles, pero, en realidad, se hacen campañas anti-adicciones para crear paranoia en la población; empero, aún así la población sigue en su adicción que es la ración de chocolate. En la vida actual podemos verlo con la interacción excesiva de la pornografía, los videojuegos y las drogas. El sistema capitalista lleva al extremo este último y después en los individuos  el sentimiento de culpabilidad de actividades malas, creando campañas para su combate en función de los valores que se han establecido. Al mismo tiempo que los gobiernos democráticos crean estos mensajes y propagandas, el intelectual (desde una visión de Foucault), el rebelde (desde la creencia de Camus) y el individuo (idea de Bauman) deben crear redes para rebelarse o tomar el poder para así combatir el control en la hegemonía mundial  como la propaganda de desinformación que afecta a la clase dominada.

Podemos analizar también que el control de las masas no sólo está en función de una idea occidental. China, por ejemplo, es un país que no acepta los términos definidos por occidente sobre democracia y que su hegemonía local es Asia está en función de otro tipo de dominio a su población. Por añadidura, el control que se ejerce en aquel país es similar al expuesto en 1984; se censura la información, se reprime la libertad de expresión y se priva de la libertad. ¿Podría China llegar a un extremo como lo ilustra Orwell? La globalización, la economía mundial los intereses militares en la actualidad serían la principal razón, no obstante, la élites siempre mantienen comunicación para ciertos fines. El papel de los colectivos como de las redes, en cualquier forma de gobierno, en un mundo globalizado, es evidenciar y luchar por el poder.

Otro manejo de poder no observable es la concepción de la “neo lengua” en la obra literaria de George Orwell es una metáfora a lo que recalca Pierre Boudieu en su ensayo ¿Qué significa hablar? Citando a Pierre Bourdieu:

“En algún modo, los discursos son siempre eufemismos inspirados en la preocupación por el “bien decir” por “el hablar como es debido” como si se tratara de formar productos de acuerdo a las exigencias de un determinado mercado, de formaciones de compromiso resultado de una transacción de intereses  expresivos  (lo que hay que decir)y de censura inherente a las relaciones de producción lingüística”.[11]

Desde otro punto de vista, el lenguaje es una forma de poder que en cierto campo y habitus domina “invisiblemente”. Llegamos de nuevo a la transformación del poder material al ideológico pero en esta ocasión en forma de discurso y lexis corporal. Los movimientos de culturas urbanas en América, particularmente, indican la diferencia entre ciertos habitus de clase y habitus de poder. Se debe marcar y analizar minuciosamente la diferencia entre un grupo infiltrado y uno con ciertos ideales, estos se trasmiten en forma de códigos y actitudes que identifican cierta red de individuos. Los medios de comunicación distorsionan y dominan a estos tejidos; la auto comunicación de masas en la emancipación de la sociedad posmoderna es la defensa contra las primeras. Es por eso que en la actualidad, las redes sociales contienen violencia simbólica, en otras palabras, violencia silenciosa tratando de imponer sus ideales o jerarquizaciones de poder. El discurso sobre salud, en gran parte, expresa el habitus de cierta fracción social alta para activar a los individuos en el mundo para preocuparse por su salud y que aquellos gasten recursos económicos para saciar sus objetivos. Otro discurso que es de un habitus diferente en contra del sistema son las exclamaciones que hace El Salvaje para que dejen de consumir soma en Un Mundo Feliz. La idea literaria parece simple pero contiene un discurso diferente al sentido común en ese contexto. ¿Es realmente la actitud de El Salvaje de cambiar el grupo social o simplemente es el sociópata en el mundo de Huxley?  Las relaciones de poder también crean sabiduría. En 1984 como en Un Mundo Feliz hay un protagonista y un antagonista; cada uno representa las formas en las cuales se debe reflexionar y sufrir para cambiar la realidad. Bernard y Lenina luchan por una construcción del sujeto en función de su realidad e historia: el mundo dominado a través de las drogas y el sexo, a su vez, Winston Smith es sometido a torturas en nombre de la rebelión  en contra de la radicalización del Gran hermano.

En esta realidad, los intelectuales nos reímos con el sarcasmo que nos lanzan los medios de comunicación masiva. ¿No será la ironía de los Programas falsos como Big Brother (Gran hermano, la farsa enfrente de las pantallas de televisión), American Idol,  Glee  la forma de control más eficaz? La televisión es un gran artefacto de información como de desinformación, en otras palabras, fracción de la industria cultural, pero con la llegada del capitalismo y la cultura del consumo la televisión se ha convertido en un monopolio de desinformación que sólo beneficia a los dueños de esos medios ”informativos”. Por ejemplo, el programa norteamericano “American Idol” que es un Reality Show que reduce a las personas en estereotipos para hacerlas creer que son músicos. “La televisión como la cultura de masas termina a reducir la mentira en verdad” parafraseando a Adorno y Horkheimer. La televisión sigue siendo un medio optado por las sociedades en desarrollo, he aquí el peligro: las personas sentadas enfrente de su televisor creen ser felices y al divertirse viendo como hay “artistas” tratando de superar los obstáculos económicos y sociales que les ha impuesto el mismo sistema que ofrece estos espectáculos; sin embargo, la realidad es que se lleva a una más aún a una sociedad de consumo y de pensamiento al límite de lo catatónico haciendo creer que son realmente artistas. Citando a Bourdieu: “La televisión es un instrumento que, teóricamente, ofrece la posibilidad de llegar a todo mundo[12] es la forma en que se convierten en víctimas los individuos.

El problema más grave, desde un punto de vista Baumaniano, es que las siguientes generaciones de individuos que deben formar redes creen que estos artistas son la mejor creatividad y forma de arte, no obstante, es una condenación. Como existen medios de comunicación para vigilar como para idiotizar, la auto comunicación de masas ya se encuentra funcionando; es la forma de rebelión y de poder contra las grandes corporaciones, son el Winston Smith contra Glee, American Idol y, por supuesto, el Gran Hermano. Las formas de cultura alternativas que no obedecen a las reglas como al raciocinio puro, es la forma en que se lucha por el poder y el arte, en este caso, la música. Podemos hablar ya de una cultura líquida, la música ya es líquida: Agrupaciones musicales que fueron parte de los sistemas de dominación destruyen el concepto de arte que, según los capitalistas, es arte. Radiohead, Nine Inch Nails, Porcupine Tree, Sonic Youth el género musical Grunge, Hip-Hop, la música electrónica y ciertas formas de música folclórica, particularmente, están cambiando con la industria musical (y por ende la industria cultural masiva), colocando su música gratis en internet o saboteando los intermediarios de las corporaciones que organizan conciertos. Con este valor –si así lo podemos llamar- se crea en las próximas generaciones una identidad en cada individuo. Ésta es exactamente algo que no ha podido rebasar la modernidad líquida de Bauman. El internet se alinea con estos ideales de artistas como de intelectuales.

Probablemente el discurso en Un Mundo Feliz entre Helmontz, El Salvaje y Bernard en el despacho del Inspector sobre la libertad y la felicidad es uno de los aspectos que siguen vigentes en la era de la desinformación y dominio.  El extracto de la referencia de Otelo[13] es una forma de ver que si la forma de pensamiento artístico y de auto reflexión es la verdadera libertad entonces no habrá felicidad. La dicotomía sobre libertad/felicidad sigue vigente en la modernidad líquida. El concepto de dominación está en función de aquellos conceptos. Helmholz le dice a El Salvaje:

“Nuestro mundo no es el mismo que el de Otelo. No se pueden hacer automóviles sin acero, y no se pueden hacer tragedias sin inestabilidad social. Él mundo es estable ahora. Las gentes son felices; tienen cuanto desean y no desean nunca lo que no pueden tener. […] Y si cualquier cosa no anda bien ahí está el soma Que hubiste arrojado lindamente por la ventana en nombre de la libertad, míster Salvaje. ¡La libertad!, ¡Esperar que los Deltas sepan lo que es la libertad! ¡Y ahora esperar que comprendan Otelo! ¡Pobre infeliz!”[14]

La idea de libertad como se ha mencionado proviene de una cultura de clase burguesa. La clase social que edificó los valores en la Enciclopedia son los mismos con los cuales se ha tratado de justificar el “Terrorismo de Estado irracional”[15], pero ¿es conveniente controlar a los individuos para no llegar al extremo social? La concepción de redes e individuos postulando su valor de libertad hace que fluyan las interacciones día con día. En el siglo XX las revoluciones irracionales  (fascismo) como el racional (comunismo) tienen algo común: la justificación del acto mismo en nombre de la sociedad. En el siglo XXI, las tecnologías, el pensamiento puramente científico y racionalista ha puesto la idea de un”Terrorismo de Estado científico”, en el cual se justifica la muerte de individuos en nombre de la información y la ciencia, en otras palabras, justificar la globalización. A pesar de esto, la lucha de fracciones de clase y de individualidad se manifiesta en la democracia, ésta sufre una crisis actual. La democracia es la justificación del control en nombre de la ciencia, la paz y el hambre. Manuel Castells dice: “La democracia como práctica histórica, a diferencia de la democracia como concepto de filosofía política, es contextual.”[16] Desde luego que la democracia no es una forma de gobierno ideal, pero contiene los valores que se ejecutan en las redes del poder; la democracia contiene valores de justicia, y libertad; se condena a sí misma. Es entonces cuando los intelectuales que luchan por el poder deben hacer éste una forma de vida. Foucault reflexiona:

 

“Lo que hace que el poder agarre, que se le acepte, es simplemente que no pesa solamente como una fuerza que dice no, sino que de hecho la atraviesa, produce cosas, induce, placer, forma saber, produce discursos; es preciso considerarlo como una red productiva que atraviesa todo cuerpo social más que como una instancia negativa que tiene como función de reprimir.”[17]

 

¿Los fines justifican los medios?, ¿Sin una democracia sin fines el poder se transforma de una red específica  a una celda? Los discursos a lo largo de la primera década del siglo XXI en nombre de la democracia, quita credibilidad a ésta, “informar por informar” también lo hace. La felicidad con base en la dominación es sinónima de estar bien con uno mismo o, incluso, de respeto, cuando en realidad no es así. El mayor peligro entre la liberación de las redes es qué el gobierno o élite puede limitar la información como clasificarla además de cuál es el costo de vidas humana para hacerlo. Las redes sociales son, actualmente, la forma para “liberar” la información censurada y fiscalizada. Exigir una opinión global verdadera sin represión ni violencia, pero tampoco un exceso de información que causaría un pánico. Es por eso que el funcionamiento del Estado debe regirse bajo instituciones, administradas por los ciudadanos en función de la Ley formada por consensos de red de individuos imitando un tipo de socialismo, pues, un Estado democrático social, esto no significa que el individuo afecte éste. La conciencia sobre individuo debe edificar los tipos de libertad para funcionar y no actuar con somas o chocolates. El saber es poder.

 

La individualidad en la época actual es el rasgo principal que distingue las dos obras de la literatura universal además de la dominación. Por esta razón, la democracia es funcional, más no buena ni mala; libre o de represión. Es el “menos mal” como forma de gobierno, aunque, ésta sea una contradicción. Se pone en duda si nos encontramos en un pospanóptico;  la realidad es que los sistemas de poder ahora están en las redes de comunicación digital y no podemos decir que siempre seamos vigilados en función de la realidad fluida; estamos en una dialéctica. “La práctica de la democracia se pone en entredicho cuando hay una disociación sistémica entre el poder de la comunicación y el poder representativo.”[18]. Los actuales movimientos ciudadanos mundiales, la transformación de los sistemas de poder, el activismo cibernético y las expresiones culturales alternativas son el ejemplo de que vivimos en una modernidad líquida que está en lucha en contra del Terrorismo de Estado científico.

 

Bauman no se equivoca al afirmar la conformación del individuo, pero sigue reflexionando: las redes se crean con individuos y están ligados a una relación binaria entre el poder y el saber; los intereses políticos, sociales, científicos,  pedagógicos, y de entretenimiento luchando entre dos redes que disputan el poder. Hay una constante modificación de las acciones, valores y rasgos de ciertas redes/sociedades. El espacio y tiempo se funden pero siguen siendo líquidos gracias al auto comunicación de masas. El trabajo, bajo la concepción de capitalismo, ya no un sinónimo de explotación, pero requiere más sacrificios porque a lo largo de la historia siempre ha existido los dominantes /dominados y, en efecto, en la modernidad líquida se rebela para que haya un punto medio.

 

Podemos decir que 1984 y Un Mundo feliz nos enseñan que hay que limitar las formas sobre cómo vivir en una sociedad no con un fin de felicidad, en otras palabras, sacrificar eso que llamamos libertad por la reflexión y el saber; darnos cuenta que el consumo, la diversión, el dinero deben ser un medio y no un fin. Bernard como Winston son las entidades que Huxley y Orwell toman acerca de la dominación: los intelectuales sufren y padecen en nombre de la libertad y justicia. La existencia de una realidad en aquellos provoca un horror que, posteriormente, se vuelve trauma y enfermedad. Es por eso que se debe exhortar a una reflexión sobre nuestra vida cotidiana y el mundo. Ya no nos importa si existe un pospanóptico, sino combatir por erradicarlo usando el poder. Ahora con el advenimiento de la tecnología las redes de seres humanos deben organizarse, respetarse y luchar no por un fin determinado, sino hacerlo en función de la conciencia de cada individuo aportando algo construyendo una humanidad más plena y menos esclavizada sacrificando placeres en el camino.

 

Bibliografía

 

Bauman, Zygmunt, Modernidad Líquida, Fondo de Cultura Económica, México, (2003)

Orwell, George, 1984, Grupo Editorial Tomo, México, (2002)

Huxley, Aldous, Un Mundo Feliz, Editores Mexicanos Unidos, México, (2002)

Camus, Albert, El Hombre Rebelde,  Losada, Buenos Aires, (2007)

Castells, Manuel, Comunicación y Poder, Alianza Editorial, Madrid (2009)

Adorno, Theodor, Horkheimer, Max, Dialéctica de la Ilustración, Editorial Trotta, Madrid (1998)

Foucault, Michel, Microfísica del poder, Ediciones la Piqueta, Madrid, (1979)

Bourdieu, Pierre, Sobre la televisión, Editorial Anagrama, Barcelona, (1996)

Notas al pie.

[1] Bauman, Zygmunt, Modernidad líquida, (2003), pág. 8-24

[2] Wachowski Brothers, The Matrix, (1998), E.U.A. Duración: 136 minutos.

[3] Foucault, Michel, (1979) pág. 134

[4] Bauman, Zygmunt, (2003) pág. 61

[5] “La subjetividad socializada” según Pierre Bourdieu

[6] Orwell, George, (1948) pp. 72

[7] Auto comunicación de masas es un concepto creado por Manuel Castells para designar a las nuevas comunicaciones de masas que se pueden producir independientemente y transmitirse en red. Es bidireccional y en la actualidad es más conocido como las Redes sociales y la Web 2.0

[8] Desde el punto de vista de Foucault, como de Bourdieu, los valores que se han enseñado a los sublevados son de la misma clase dominante, en el caso de Foucault, la idea de libertad es un valor de la clase burguesa.

[9] Adorno, Theodor, Horkheimer, Max, (1947) pág. 163

[10] Foucault, Michel, (1979) pág. 65

[11] Bourdieu, Pierre, (1985) pág. 52

[12] Bourdieu, Pierre, (1985) pág. 18

[13] Obra de William Shakespeare escrita en 1603

[14] Huxley, Aldous, (2002), pág. 183

[15] La idea de Terrorismo de Estado Irracional proviene de Albert Camus – “El hombre Rebelde” el cual el poder llega a su extremo en nombre de los valores de Justicia y Libertad; este último es la causante del Holocausto (fascismo). Camus como Foucault llegan a un punto medio refiriéndose a Nietzsche: Padecer el poder no sólo políticamente, es paradigmático en función de la historia.

[16] Castells, Manuel, (2009), pág. 380

[17] Foucault, Michel,  (1974) pág. 182

[18] Castells, Manuel, (2009) pág. 392

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